Reflexiones
“…la principal labor de aprendices y compañeros, su tarea más importante, está en la indagación personal”.
Explorar nuestra ética, analizar emociones, cotejar valores e ir a la caza de prejuicios camuflados. Es mucho el trabajo que debe realizar el compañero. Trabajará con las manos y trabajará con el juicio, cavará para el cimiento y techará. El compañero esta en el territorio medio y por lo tanto todo le incumbe. Casi todo el simbolismo de la Masonería, casi todas las herramientas, están presentes en el Grado. Buscará el oro, su riqueza intelectual y “la cultivará y sublimará a fin de obtener sabiduría y virtud”. Así lo exige la Orden siendo como es una escuela de perfeccionamiento moral y espiritual.
No preocupa especialmente en este Grado recopilar información histórica o datos específicos. Se espera que de esta introspección, de ésta auto observancia apoyada en el Rito la liturgia y el símbolo, vaya decantándose el conocimiento y seguir caminado por el interminable camino de la perfección intelectual y moral. Perseverar en la búsqueda de la belleza, del conocimiento, forjar un juicio recto, saber interpretar los planos y ayudar a edificar sin asperezas. El aprendiz ya conoce el sitio para cada cosa en la Logia y sabe lo importante que es el que cada cosa esté en su sitio. Mejora en el uso de las herramientas y trabaja de buen grado con ellas. Entiende los principios y el fin de la Orden y se aplica en la doctrina. Debería entenderse que el “paso” al Grado “No es un premio, ni un estímulo, ni un honor. Es la INICIACIÓN de un nuevo camino por medio de un nuevo rito”. Verdaderamente clarificador para el compañero el saber que no ha sido premiado ni es alentado por medio de galones o estrellas. Es esencialmente masónico el planteamiento de dar luz sin deslumbrar. El abrir puertas según se van ascendiendo niveles, ir logrando las cualidades requeridas para la iniciación de un nuevo camino. Un ascenso que es progresión en el entendimiento, el avance en pos del ideal masónico: la luz, la iluminación, la purificación. Pasar de la plomada al nivel, de la vertical a la horizontal como tan bellamente describe Fernando Sabater: “….ahora hemos pasado de la vertical a la horizontal: somos diferentes pero iguales, todos distintos aunque en el mismo plano, efímeramente inconfundibles en el gesto, pero indiscernibles en el mérito. Cada cual tiene derecho a ser lo que es y como es, nadie tiene derecho a ser visto como mejor o superior a otros, sólo peculiar en su estilo”. Se entiende que cada progreso masónico es un ventajoso atributo y no un pretencioso escalar jerárquico.
El compañero ya se sirve de otras herramientas y sabiendo de la plomada y el nivel ya puede levantar muros. Amos, el profeta, en su visión de la plomada, anuncia que las murallas de los templos, de los tribunales y de las casas de los hebreos, están condenadas a desplomarse, pues han sido construidas sin las herramientas que proporcionan estabilidad. Amón pedía a sus compatriotas que se ilustraran y cultivaran para no ser simples esclavos de sus prejuicios, y que purificaran sus mentes para la virtud. Qué tribunal se sostiene sin el nivel, sin considerar que todos somos iguales ante la ley. Qué casa levantada sin plomada mantiene equilibrio y virtud. Amos pedía la ilustración y la virtud para no ser esclavos de vicios y prejuicios. El compañero observa, mide, coteja, examina y aprende de lo bien hecho por otros. El compañero sabe al fin, que el prejuicio es edificar sin cimientos.
El compañero ya no ve sólo piedras y cantera, ve espacios, contorno, hogar. Explora la extensión que contiene su materia. Descubre que no hay nada vacuo en sí, que no hay vacío, que esa sensación de vaciedad que padece una gran parte la sociedad es desconocimiento del Yo, de la esencia del yo. Descubrirlo y pulirlo es un trabajo masónico.
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domingo, 11 de mayo de 2014
LOS RITOS MASÓNICOS
El Rito masónico es el conjunto de ceremonias que, por una parte, estructuran el trabajo colectivo efectuado por las logias y, por otra, favorece el trabajo introspectivo de cada francmasón. A través de ellos se comunican también los signos, toques, palabras y demás instrucciones secretas.
Ningún Rito tiene supremacía sobre otro.
Las diversas ceremonias que acompasan el trabajo masónico son prescritas por rituales específicos que ponen en obra el Rito: ritual de apertura y cierre de los trabajosde Logia, ritual de iniciación, ritual de la cadena de unión, ritual de instalación del Venerable y de los Oficiales de la Logia...
Un Rito masónico es un sistema independiente y distintivo, con sus rituales, signos, palabras de pase y ceremonias y número de grados que lo identifica.
A pesar de la diversidad de grados y Ritos existe una unidad fundamental en la masonería, llamada
la Masonería Azul o Masonería Simbólica, que comprende los tres primeros grados de Aprendiz, Compañero y Maestro.
El ritual masónico se caracteriza por ser iniciático, esotérico
y tradicional.
Esiniciático en el sentido de que es necesario haber sido "iniciado", después de un paso voluntario, en una vía nueva y gradual de autoconocimiento y desarrollo; lo es también en el sentido de que permiten a aquéllos que lo viven y lo practican conocerse mejor y progresar por un trabajo incesante y fecundo sobre ellos mismos. Para practicarlos, hace falta haber sido iniciado después un paso voluntario y reflexiona
do concienzudamente.
La comprensión de cualquier rito, sea éste masónico o de cualquier otra naturaleza, requiere una parte importante de implicación. Un rito al cual se asiste como espectador, como simple observador, está desprovisto de significado y de todo impacto. Es posible incluso que se vuelva grotesco y alienante a los ojos de aquel que no se siente partícipe del mismo.
Es esotérico en el sentido de que se expresa mediante un lenguaje simbólico; es el propio francmasón, mediante su experiencia personal, el que irá desvelando el valor de los símbolos del rito en su propia edificación moral e intelectual.
Por último, es tradicional porque emana en gran medida de tradiciones y mitosancestrales de la humanidad.
Los principales ritos masónicos practicados en el mundo son:
Pero han existido muchísimos más: en el Diccionario Universal de la Francmasonería, de Daniel Ligou, se recogán 154 Ritos masónicos.
No existen grandes divergencias de fondo y forma entre los distintos Ritos.
Todos se inscriben en los principios de la Orden. Las diferencias pueden existir en algunos rituales, en elementos decorativos, colores de los mandiles y en ciertas palabras.
Unos, como el Escocés Rectificado, está muy impregnado de cristianismo mientras que el Rito Francés sería más abierto. Además, en las propias Logias pueden surgir modos particulares de interpretar el rito.
Los grados de cada Rito se dividen en series u órdenes, y las series en clases. Cada grado lleva consigo sus ritos de iniciación particulares, su catecismo, su juramento, sus símbolos y modos de reconocimiento especiales.
El origen de los Ritos es difícil de establecer. Algunos lo atribuyen a los Colegios de Arquitectos Romanos formados por Numa en el año 715 aC.; otros a los Esenios, a los Dionisianos, a los Judíos, a la construcción del Templo de Salomón, etc.
Se considera el año de 1641 como referente de la más clara reforma radical de la antigua Masonería y de él se parte, porque fue cuando las Cofradías de Masones Constructores empezaron a admitir a personas de todas las clases y condiciones, aunque fueran completamente extrañas al Arte de la Arquitectura manual.
Ningún Rito tiene supremacía sobre otro.
Las diversas ceremonias que acompasan el trabajo masónico son prescritas por rituales específicos que ponen en obra el Rito: ritual de apertura y cierre de los trabajosde Logia, ritual de iniciación, ritual de la cadena de unión, ritual de instalación del Venerable y de los Oficiales de la Logia...
Un Rito masónico es un sistema independiente y distintivo, con sus rituales, signos, palabras de pase y ceremonias y número de grados que lo identifica.
A pesar de la diversidad de grados y Ritos existe una unidad fundamental en la masonería, llamada
la Masonería Azul o Masonería Simbólica, que comprende los tres primeros grados de Aprendiz, Compañero y Maestro.
El ritual masónico se caracteriza por ser iniciático, esotérico
y tradicional.
Esiniciático en el sentido de que es necesario haber sido "iniciado", después de un paso voluntario, en una vía nueva y gradual de autoconocimiento y desarrollo; lo es también en el sentido de que permiten a aquéllos que lo viven y lo practican conocerse mejor y progresar por un trabajo incesante y fecundo sobre ellos mismos. Para practicarlos, hace falta haber sido iniciado después un paso voluntario y reflexiona
do concienzudamente.
La comprensión de cualquier rito, sea éste masónico o de cualquier otra naturaleza, requiere una parte importante de implicación. Un rito al cual se asiste como espectador, como simple observador, está desprovisto de significado y de todo impacto. Es posible incluso que se vuelva grotesco y alienante a los ojos de aquel que no se siente partícipe del mismo.
Es esotérico en el sentido de que se expresa mediante un lenguaje simbólico; es el propio francmasón, mediante su experiencia personal, el que irá desvelando el valor de los símbolos del rito en su propia edificación moral e intelectual.
Por último, es tradicional porque emana en gran medida de tradiciones y mitosancestrales de la humanidad.
Los principales ritos masónicos practicados en el mundo son:
- Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
- Rito Francés Moderno.
- Rito Inglés estilo Emulación.
- Régimen Escocés Rectificado.
- Rito de Memphis y Mizraím.
- Rito de York o Real Arco.
- Rito de Swedenborg.
- Rito Nacional Mexicano.
- Rito Schroeder.
- Rito Sueco.
- Rito Operativo de Salomón.
- Rito Malgache.
Pero han existido muchísimos más: en el Diccionario Universal de la Francmasonería, de Daniel Ligou, se recogán 154 Ritos masónicos.
No existen grandes divergencias de fondo y forma entre los distintos Ritos.
Todos se inscriben en los principios de la Orden. Las diferencias pueden existir en algunos rituales, en elementos decorativos, colores de los mandiles y en ciertas palabras.
Unos, como el Escocés Rectificado, está muy impregnado de cristianismo mientras que el Rito Francés sería más abierto. Además, en las propias Logias pueden surgir modos particulares de interpretar el rito.
Los grados de cada Rito se dividen en series u órdenes, y las series en clases. Cada grado lleva consigo sus ritos de iniciación particulares, su catecismo, su juramento, sus símbolos y modos de reconocimiento especiales.
El origen de los Ritos es difícil de establecer. Algunos lo atribuyen a los Colegios de Arquitectos Romanos formados por Numa en el año 715 aC.; otros a los Esenios, a los Dionisianos, a los Judíos, a la construcción del Templo de Salomón, etc.
Se considera el año de 1641 como referente de la más clara reforma radical de la antigua Masonería y de él se parte, porque fue cuando las Cofradías de Masones Constructores empezaron a admitir a personas de todas las clases y condiciones, aunque fueran completamente extrañas al Arte de la Arquitectura manual.
domingo, 2 de marzo de 2014
Palabra de pase y palabra sagrada
La Palabra de Pase: Como sabemos los aprendices no poseen palabra de pase alguna por las razones históricas que nos dicen, que en el antiguo Egipto a los recién iniciados en las labores de las construcciones les obligaba a permanecer por espacio de tres años sin comunicarse con el mundo profano, sin poder salir del templo, ya que en caso de hacerlo no podrían volver a entrar a diferencia de los obreros del segundo grado o Compañeros. Quienes podían salir ciertos días de la semana, y por lo tanto comunicarse con el mundo exterior. Esto implica que los aprendices no tenían acceso al conocimiento de los secretos ni a los planos de la construcción, y su trabajo consistía únicamente a decantar en forma simple las canteras, para darle forma bajo las instrucciones y vigilancia de sus superiores, sin llegar a saber donde estaban destinadas las piezas que debían tallar.
Mientras que los obreros de otros grados eran responsables de construir tramos completos de la obra, y por lo tanto conocían aunque fuera parcialmente los trazos y las medidas que el templo deberá de tener, así mismo la forma y la naturaleza de las piedras y la calidad de los materiales.
Por lo tanto el aprendiz que no podía tener acceso a otras labores de mayor pericia, no había necesidad de que poseyera una palabra de pase, que siendo secreta le permitiera entras a realizar labores que no le están permitidas realizar.
Esta palabra de pase que los compañeros masones deben de conocer, es la clave de su identificación y reconocimiento, por decirlo así el “Santo y seña”que nos indican que dicho obrero ya tiene el conocimiento suficiente no solo del simbolismo masónico, sino que ya esta dedicado al estudio de las ciencias naturales, que ya posee hasta cierto punto el dominio de la razón, y que hace uso de su inteligencia y por lo tanto, es conciente del compromiso moral que tiene para con sus hermanos masones y para consigo mismo, De cumplir cada uno de los juramentos que ha ratificado frente al Ara.
La palabra de pase tiene origen Hebreo, y su significado equivale a “Espiga de trigo” o “ Río “ o lo que es lo misma “Corriente de Agua” esta palabra es Schibb, y debemos de pronunciarla siempre en silabas. Esto porque el compañero posee cierto dominio del lenguaje, tiene el conocimiento de las herramientas que le han sido proporcionadas, y que puede realizar con ellas el trabajo mas preciso. Todo lo anterior sobre la base del conocimiento de los secretos de la naturaleza, tanto del reino mineral, vegetal, como del animal.
Al interpretarse esta palabra como espiga de trigo, nos indica que los masones somos tan numerosos sobre la superficie de la tierra como los granos de trigo, esto representa a su vez la simiente que habrá de extenderse por todos los pueblos y culturas de la tierra, para llevar el alimento sagrado de la ciencia y de la virtud. Para ello habremos de prepararnos y llevarlos a la practica.
A todo supuesto masón, que obstante el grado de compañero y que al pretender pasar al templo donde sé esta llevando a cabo los trabajos de Seg, Cam, habrá de pedírseles la palabra de pase, para hacerle merecedor del acceso al templo y en caso de no saberla será muy prudentemente rechazado. Esto como una forma de representar simbólicamente el pasaje bíblico que nos narra como cierto general israelita derrota al ejercito de los Ephrateos, que al huir cruzaron el río Jordán, dispersándose en varias direcciones, mas no conforme Jephté (el General Judío) quiso complementar su victoria, al posesionarse de todos los lados del río, sabedor de que los derrotados tratarían de regresar a sus hogares, ordeno que todo el que no pronunciara correctamente la palabra convenida “Schibb,” fuera degollado, pues era lógico que al no saberla pronunciar quedaba demostrado que era del bando enemigo, así murieron alrededor de 42 000 Ephraimitas.
Esto significa alegóricamente que todo aquel hermano del grado de compañero, o supuesto compañero que no conozca la palabra de pase, no tendrá la puerta franca para entrar al recinto. No solamente eso, si no que estará rechazándose a sí mismo al enfrentar que no esta suficientemente preparado para la realización del trabajo que en sí mismo debe de realizar, por lo tanto queda plenamente justificado el quinto viaje en el retroceso de la ceremonia de aumento de salario.
LA PALABRA SAGRADA, Ja, tiene la acepción masónica de FUERZA Y ESTABILIDAD, si tomamos en cuenta lo que el segundo grado representa, sin olvidar que la vida del hombre de manera natural esta dividida en cuatro etapas, La infancia, la Juventud, la edad madura, y la vejez. La infancia se asemeja a una tierra inculta, y la vejez a una tierra agotada, masonamente estos mismos periodos se reducen a tres, JUVENTUD que corresponde al grado de aprendiz, Virilidad que corresponde al grado de Compañero, Madurez equivalente al grado de Maestro.
Si hacemos nuestra la acepción de “Fuerza y Estabilidad “ diremos no sin razón que el compañero esta poseído de la fuerza que distingue al aprendiz, siendo laborioso y diligente, entregado por completo a su trabajo en el segundo grado, combinándolo con el trabajo manual del propio primer Grado, con la inteligencia con la cual estudia la teoría, que lo lleva a la razón, llevándolo invariablemente a un plano mas elevado, el cual le dará la estabilidad suficiente para poder crear una atmósfera en donde ya no camina con temor y vacilación, sino que se vuelve mas seguro del camino que habrá que recorrer, y del trabajo a realizar, como es la construcción de la Gran Obra, la creación del hombre por si mismo, la superación filosófica y espiritual que todo masón aspira a conquistar, y esto se logra solo a través de la inteligencia y la razón.
La palabra sagrada del compañero encierra la gran enseñanza del enorme potencial que contiene el segundo grado, al aglutinar el estudio y conocimiento de cada uno de los símbolos presentes en nuestra liturgia del grado y en nuestro templo, en los trabajos.
El conocimiento del segundo tramo de la escalera, el significado de los números cuatro y cinco, los secretos que guardan las ciencias naturales, los conocimientos de los grandes hombres del pensamiento en la antigüedad, como, Sócrates, Platón, Pitágoras, Jesucristo, Zoroastro y tantos otros, el conocimiento de los organizo de los sentidos, de las columnas “B“ Y “J“, de las siete artes liberales, GRAMATICA, RETORICA, LOGICA, ARITMÉTICA, GEOMETRÍA, MUSICA, ASTRONOMIA, PERO MÁS QUE NADA EL CONOCIMIENTO Y EL DOMINIO SOBRE NOSOTROS MISMOS, QUE ES NADA MAS Y NADA MENOS ÉL “Ábrete Sésamo“ de las puertas del templo.
Mientras que los obreros de otros grados eran responsables de construir tramos completos de la obra, y por lo tanto conocían aunque fuera parcialmente los trazos y las medidas que el templo deberá de tener, así mismo la forma y la naturaleza de las piedras y la calidad de los materiales.
Por lo tanto el aprendiz que no podía tener acceso a otras labores de mayor pericia, no había necesidad de que poseyera una palabra de pase, que siendo secreta le permitiera entras a realizar labores que no le están permitidas realizar.
Esta palabra de pase que los compañeros masones deben de conocer, es la clave de su identificación y reconocimiento, por decirlo así el “Santo y seña”que nos indican que dicho obrero ya tiene el conocimiento suficiente no solo del simbolismo masónico, sino que ya esta dedicado al estudio de las ciencias naturales, que ya posee hasta cierto punto el dominio de la razón, y que hace uso de su inteligencia y por lo tanto, es conciente del compromiso moral que tiene para con sus hermanos masones y para consigo mismo, De cumplir cada uno de los juramentos que ha ratificado frente al Ara.
La palabra de pase tiene origen Hebreo, y su significado equivale a “Espiga de trigo” o “ Río “ o lo que es lo misma “Corriente de Agua” esta palabra es Schibb, y debemos de pronunciarla siempre en silabas. Esto porque el compañero posee cierto dominio del lenguaje, tiene el conocimiento de las herramientas que le han sido proporcionadas, y que puede realizar con ellas el trabajo mas preciso. Todo lo anterior sobre la base del conocimiento de los secretos de la naturaleza, tanto del reino mineral, vegetal, como del animal.
Al interpretarse esta palabra como espiga de trigo, nos indica que los masones somos tan numerosos sobre la superficie de la tierra como los granos de trigo, esto representa a su vez la simiente que habrá de extenderse por todos los pueblos y culturas de la tierra, para llevar el alimento sagrado de la ciencia y de la virtud. Para ello habremos de prepararnos y llevarlos a la practica.
A todo supuesto masón, que obstante el grado de compañero y que al pretender pasar al templo donde sé esta llevando a cabo los trabajos de Seg, Cam, habrá de pedírseles la palabra de pase, para hacerle merecedor del acceso al templo y en caso de no saberla será muy prudentemente rechazado. Esto como una forma de representar simbólicamente el pasaje bíblico que nos narra como cierto general israelita derrota al ejercito de los Ephrateos, que al huir cruzaron el río Jordán, dispersándose en varias direcciones, mas no conforme Jephté (el General Judío) quiso complementar su victoria, al posesionarse de todos los lados del río, sabedor de que los derrotados tratarían de regresar a sus hogares, ordeno que todo el que no pronunciara correctamente la palabra convenida “Schibb,” fuera degollado, pues era lógico que al no saberla pronunciar quedaba demostrado que era del bando enemigo, así murieron alrededor de 42 000 Ephraimitas.
Esto significa alegóricamente que todo aquel hermano del grado de compañero, o supuesto compañero que no conozca la palabra de pase, no tendrá la puerta franca para entrar al recinto. No solamente eso, si no que estará rechazándose a sí mismo al enfrentar que no esta suficientemente preparado para la realización del trabajo que en sí mismo debe de realizar, por lo tanto queda plenamente justificado el quinto viaje en el retroceso de la ceremonia de aumento de salario.
LA PALABRA SAGRADA, Ja, tiene la acepción masónica de FUERZA Y ESTABILIDAD, si tomamos en cuenta lo que el segundo grado representa, sin olvidar que la vida del hombre de manera natural esta dividida en cuatro etapas, La infancia, la Juventud, la edad madura, y la vejez. La infancia se asemeja a una tierra inculta, y la vejez a una tierra agotada, masonamente estos mismos periodos se reducen a tres, JUVENTUD que corresponde al grado de aprendiz, Virilidad que corresponde al grado de Compañero, Madurez equivalente al grado de Maestro.
Si hacemos nuestra la acepción de “Fuerza y Estabilidad “ diremos no sin razón que el compañero esta poseído de la fuerza que distingue al aprendiz, siendo laborioso y diligente, entregado por completo a su trabajo en el segundo grado, combinándolo con el trabajo manual del propio primer Grado, con la inteligencia con la cual estudia la teoría, que lo lleva a la razón, llevándolo invariablemente a un plano mas elevado, el cual le dará la estabilidad suficiente para poder crear una atmósfera en donde ya no camina con temor y vacilación, sino que se vuelve mas seguro del camino que habrá que recorrer, y del trabajo a realizar, como es la construcción de la Gran Obra, la creación del hombre por si mismo, la superación filosófica y espiritual que todo masón aspira a conquistar, y esto se logra solo a través de la inteligencia y la razón.
La palabra sagrada del compañero encierra la gran enseñanza del enorme potencial que contiene el segundo grado, al aglutinar el estudio y conocimiento de cada uno de los símbolos presentes en nuestra liturgia del grado y en nuestro templo, en los trabajos.
El conocimiento del segundo tramo de la escalera, el significado de los números cuatro y cinco, los secretos que guardan las ciencias naturales, los conocimientos de los grandes hombres del pensamiento en la antigüedad, como, Sócrates, Platón, Pitágoras, Jesucristo, Zoroastro y tantos otros, el conocimiento de los organizo de los sentidos, de las columnas “B“ Y “J“, de las siete artes liberales, GRAMATICA, RETORICA, LOGICA, ARITMÉTICA, GEOMETRÍA, MUSICA, ASTRONOMIA, PERO MÁS QUE NADA EL CONOCIMIENTO Y EL DOMINIO SOBRE NOSOTROS MISMOS, QUE ES NADA MAS Y NADA MENOS ÉL “Ábrete Sésamo“ de las puertas del templo.
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MAZO Y CINCEL
Se me insta desde la columna B a que mi último trabajo como aprendiz sea el trazado de una plancha cuyo tema sean las herramientas del aprendiz, lo que me dispongo a hacer con sumo gusto, esperando cumplir el objetivo.
Comenzaré diciendo que además de compartir el amor por los libros con mis hermanos, una de las cosas que siempre me ha atraído especialmente son las herramientas, es decir las herramientas de trabajo real, operativas como diríamos nosotros.
Lo que pretendo analizar, es de qué forma el uso y manejo de las herramientas a lo largo de la historia y prehistoria de la especie humana han sido y son en gran parte responsables de la evolución intelectual y tecnológica del ser humano. Ya hace 3 millones de años desde la diversificación de los homínidos y la separación de las diferentes ramas de los primates entre los póngidos o primates antropomorfos y la del género homo (al que pertenecemos), parece ser que una de las teorías científicas más aceptadas es la del homo habilis que surgió hace unos 2 millones de años, también conocido cono homo faber, es decir “el que fabrica o construye”.
Esta teoría se basa en que en un momento dado de la evolución de los homínidos se desarrolló la capacidad de oponer el dedo pulgar a los restantes cuatro, dotando así a una especie de primates de gran habilidad para la construcción y el manejo más complejo de herramientas.
Parece ser que de este modo se comenzó, mediante la capacidad del uso de herramientas y la posibilidad de modificación de los elementos de la naturaleza, unida a la bipedestación, a pensar y a desarrollar posteriormente una capacidad craneal mayor y una inteligencia superior a la del resto del reino animal.
De esta forma, igual que es aceptado que la evolución natural se basa en el principio de que la función o la necesidad creó al órgano y no al revés, cuando algunas ramas de los homínidos comenzaron a desarrollar una mayor capacidad cerebral y probablemente a intentar manejos y fabricación de herramientas básicas, comenzaron a adaptarse fisiológicamente a la utilización de herramientas, esto unido a una mayor inteligencia pudo ser una circunstancia determinante a la hora de la evolución de un simio en lo que en la actualidad somos.
Me gustaría hacer una descripción de herramienta:
Las herramientas, nacen siempre de la necesidad de realizar un determinado trabajo o de solucionar algún tipo de problema, no hay más que echar la vista atrás para darse cuenta de cómo a lo largo de la historia nos hemos esforzado por concebir y utilizar herramientas y mecanismos cada vez de mayor complejidad para resolver los más diversos problemas y ayudar al hombre en sus tareas y trabajos.
El término herramienta se refiere a las herramientas de mano que normalmente nos vienen a la cabeza (martillo, hacha, paleta, etc.), pero en el sentido amplio de la palabra es todo aquello que permite al hombre realizar un trabajo, así, una herramienta de circunstancias empleada en la prehistoria no era otra cosa que una piedra convenientemente afilada atada a un palo, también puede servir un largo tronco como palanca, sirva estos ejemplos solamente para ilustrar cómo la palabra herramienta en un sentido amplio puede referirse actualmente desde a un bolígrafo, una excavadora, un teléfono, o una motocicleta, si estos nos sirven para cumplir un objetivo o para trabajar.
Si un escritor utiliza una pluma o un procesador de texto de última generación es irrelevante, lo importante es que ambos le permiten realizar su trabajo y será el profesional quién decida qué herramienta utilizar.
He tenido la oportunidad de manejar muy diversos tipos de herramientas, y la verdad es que no hay mejor maestro para la realización de un determinado trabajo que una herramienta, creo que realmente las herramientas, desde las más simples hasta las más sofisticadas, pueden enseñarnos algo y no solo eso sino que con la destreza y el paso del tiempo y el trabajo constante uno va adquiriendo parte de la esencia de esa herramienta, un maestro de oficios me dijo hace tiempo, “comienzas a dominar una herramienta cuando dejas que la herramienta haga su trabajo”, es decir que un hacha solamente sabe cortar madera y cuando la persona llega a un grado de manejo tal que la mente no limita el funcionamiento de la herramienta es cuando realmente es eficiente en su trabajo porque no influye con sus pensamientos, es decir que el cuerpo ha reconocido el lenguaje de la herramienta y automatizado los movimientos que la permiten trabajar eficientemente según alguien la pensó y fabricó.
Puede parecer algo extraño lo que digo, pero ¿qué diferencia encontramos entre un experto profesional y un maestro? Para mí la respuesta es que el experto conoce y domina la técnica del trabajo en cuestión, probablemente también tenga los conocimientos específicos sobre el trabajo, pero el maestro es sin duda alguien que conoce el manejo de las herramientas y todos las dificultades, secretos y entresijos de su oficio y está dispuesto a enseñarlos, él ha descubierto todo lo que la herramienta tiene que aportar a su profesión y cómo sacarle el mayor provecho, una frase sobre esto que me gusta mucho es “que un autentico maestro es alguien que conoce el camino y ha vuelto para enseñarlo”.
La capacidad de formar personas (aprendices, compañeros y maestros), que las utilizaran con destreza cada uno en su grado y condición han sido un punto importantísimo a la hora del progreso de las distintas civilizaciones históricamente, tanto es así, que los pueblos que han sido hábiles en el manejo de herramientas se han podido defender o atacar con mayor efectividad a otros y por tanto sobrevivir.
Las herramientas del aprendiz son: el mazo, el cincel y la regla de 24 divisiones, además de otras que se encuentran presentes en la logia de aprendiz y que éste puede observar, pero no trabajar con ellas.
Comenzaré describiendo el mazo. ¿Qué es un mazo? Un mazo es la solución al problema de golpear algo con contundencia, es una extensión de nuestro brazo o brazos para mediante una mayor palanca dada por la longitud del mango conseguir mayor fuerza de golpeo, además en el extremo llevará una parte pesada de diferentes pesos y formas dependiendo del trabajo a realizar, también los nombres con los que se le denomina cambian según el tamaño, forma y también el área geográfica (maza, mazo, maceta, mallo, martillo, etc.). Algo tan simple como un mazo puede tener tanto operativa como simbólicamente mucho que enseñar, un mazo nos enseña que la fuerza de un hombre bien aprovechada y en la dirección correcta puede realizar enormes tareas, así tenemos que con un mazo y unas cuñas de metal podemos partir un gran bloque de piedra, o cómo con simples mazos se tallaron las piedras que dan forma a los templos que se han mantenido en pie durante siglos, y esto es algo que las obras de ladrillo producido industrialmente en la actualidad no consiguen.
Simbólicamente en masonería se da esta herramienta al aprendiz para que comience el trabajo de convertir su piedra bruta en piedra cúbica, esta herramienta es específica del aprendiz porque el aprendiz en el taller representa la fuerza de la ilusión, de las ganas de trabajar, de la necesidad imperiosa de saber, de la inquietud de los primeros pasos en el taller.
También hay que decir que el mazo es, dentro de las herramientas del constructor una herramienta básica, de trabajo duro, sencillo, agotador, y humilde pero sin el cual no se podría levantar ningún templo, si no hay mazos que desbasten nuestras piedras no se pueden convertir en cúbicas para posteriormente poder utilizar otras herramientas de trazado y medición más sutiles y precisas, de esta forma las herramientas del aprendiz son la base de nuestra construcción, debido a que si no comenzamos por el trabajo más duro, que es el golpeo, la forja y el endurecimiento de nosotros mismos enfrentándonos con nuestras imperfecciones, nuestros miedos, nuestras frustraciones, golpeando en aquellos lugares donde debemos mejorar, siendo humildes como aprendices pero con ganas de mejorar y perfeccionarnos en el arte u oficio, si no hacemos esto antes de nada, podremos tener muchas herramientas después en los grados siguientes, pero no tendremos piedras cúbicas para colocar y ofrecer al templo y no formaremos parte de éste.
Otra herramienta del aprendiz es la regla de 24 divisiones, esta nos enseña la rectitud, y también la justa medida, además tiene las mismas divisiones que el día, de esta forma nos dice que debemos medir nuestro tiempo de trabajo y descanso, una división muy antigua de este y que se aplicaba en gremios de constructores sería dedicar 8 horas al trabajo, otras 8 horas a la ayuda al prójimo y al estudio y las 8 restantes a descansar.
La tercera herramienta que tiene el aprendiz es el cincel, el cincel es la herramienta que convierte el simple golpeo sin control del mazo, en trabajo. Realizando los cortes con precisión en los lugares donde es necesario, de igual forma que el mazo, existen multitud de clases de cinceles dependiendo de su tamaño, forma y del material que están destinados a trabajar, también como el mazo existen distintos nombres que cambian según la zona geográfica que nos encontremos y también del tipo de cincel, así, nos encontraremos con (cortafríos, punteros, cuñas, puntas, escoplos, formones etc.), pero todos tienen un manejo similar y necesitan del empuje del mazo para realizar su función.
Es muy importante esta observación, la de que el cincel sin el mazo no sirve de nada, porque simbólicamente tenemos que combinar la energía del empuje del mazo con el uso inteligente en la aplicación de esta con el cincel, tenemos pues que la fuerza debe ser siempre guiada con inteligencia para poder realizar un trabajo que nos haga mejores cada día, así, mientras debemos tratar de mantener ese impulso inicial y la energía y ganas de trabajar del aprendiz mediante el uso del mazo y también debemos elegir con cuidado e inteligencia aquellos lugares donde aplicar nuestra fuerza mediante el uso del cincel para descargar de material sobrante nuestra piedra golpeando rítmicamente y estableciendo así un método de realización personal que simbólicamente se podría asemejar al modo en que un escultor observa un gran bloque de mármol.
El maestro escultor o cantero no ve un simple bloque de roca sin forma especifica, sino que ve la forma perfecta que podrá sacar de allí y de hecho la escultura o polígono siempre se encuentra dentro del bloque inicial, solamente hay que quitar o rectificar todo el material que sobra para poder llegar a la obra maestra, pienso que de esta forma debemos actuar en nuestro trabajo interior.
Todos tenemos en nuestra mente una idea de lo que puede ser un hombre en el sentido en el que nuestro hermano Rudyard Kipling describe en su famoso texto.
Un hombre completo, perfecto, sin mancha, un ejemplo a seguir para los que le rodean, puesto que hemos elegido esa vía y nos queda mucho por hacer para intentar siquiera llegar a ser ese hombre ideal, que seguramente será una mezcla de hombres que pasaron por nuestra vida y nos dieron, y nos siguen dando ejemplo, me propongo pues decir que no solo simbolizamos ese bloque sin forma para construir nuestro templo, sino que realmente visualicemos la piedra que todos llevamos dentro y que queremos llegar a ser, y así mediante las herramientas y el método que la masonería ofrece a los aprendices podemos intentar visualizar ese bloque simbólico en todos y cada uno de nuestros hermanos, algunos nos han precedido en el camino y nos ayudan y enseñan, para con su ejemplo hacernos ver la piedra perfecta que llevamos dentro, para poder quitar todas nuestras imperfecciones y tal vez algún día llegar a conseguir ser un hombre, un ser humano en todo su significado, y si no seguro que el camino habrá merecido la pena ser andado.
Así lo he pensado y he querido compartirlo con vosotros.
S.·.F.·.U.·.
D.N. C.·.M.·.
Comenzaré diciendo que además de compartir el amor por los libros con mis hermanos, una de las cosas que siempre me ha atraído especialmente son las herramientas, es decir las herramientas de trabajo real, operativas como diríamos nosotros.
Lo que pretendo analizar, es de qué forma el uso y manejo de las herramientas a lo largo de la historia y prehistoria de la especie humana han sido y son en gran parte responsables de la evolución intelectual y tecnológica del ser humano. Ya hace 3 millones de años desde la diversificación de los homínidos y la separación de las diferentes ramas de los primates entre los póngidos o primates antropomorfos y la del género homo (al que pertenecemos), parece ser que una de las teorías científicas más aceptadas es la del homo habilis que surgió hace unos 2 millones de años, también conocido cono homo faber, es decir “el que fabrica o construye”.
Esta teoría se basa en que en un momento dado de la evolución de los homínidos se desarrolló la capacidad de oponer el dedo pulgar a los restantes cuatro, dotando así a una especie de primates de gran habilidad para la construcción y el manejo más complejo de herramientas.
Parece ser que de este modo se comenzó, mediante la capacidad del uso de herramientas y la posibilidad de modificación de los elementos de la naturaleza, unida a la bipedestación, a pensar y a desarrollar posteriormente una capacidad craneal mayor y una inteligencia superior a la del resto del reino animal.
De esta forma, igual que es aceptado que la evolución natural se basa en el principio de que la función o la necesidad creó al órgano y no al revés, cuando algunas ramas de los homínidos comenzaron a desarrollar una mayor capacidad cerebral y probablemente a intentar manejos y fabricación de herramientas básicas, comenzaron a adaptarse fisiológicamente a la utilización de herramientas, esto unido a una mayor inteligencia pudo ser una circunstancia determinante a la hora de la evolución de un simio en lo que en la actualidad somos.
Me gustaría hacer una descripción de herramienta:
Las herramientas, nacen siempre de la necesidad de realizar un determinado trabajo o de solucionar algún tipo de problema, no hay más que echar la vista atrás para darse cuenta de cómo a lo largo de la historia nos hemos esforzado por concebir y utilizar herramientas y mecanismos cada vez de mayor complejidad para resolver los más diversos problemas y ayudar al hombre en sus tareas y trabajos.
El término herramienta se refiere a las herramientas de mano que normalmente nos vienen a la cabeza (martillo, hacha, paleta, etc.), pero en el sentido amplio de la palabra es todo aquello que permite al hombre realizar un trabajo, así, una herramienta de circunstancias empleada en la prehistoria no era otra cosa que una piedra convenientemente afilada atada a un palo, también puede servir un largo tronco como palanca, sirva estos ejemplos solamente para ilustrar cómo la palabra herramienta en un sentido amplio puede referirse actualmente desde a un bolígrafo, una excavadora, un teléfono, o una motocicleta, si estos nos sirven para cumplir un objetivo o para trabajar.
Si un escritor utiliza una pluma o un procesador de texto de última generación es irrelevante, lo importante es que ambos le permiten realizar su trabajo y será el profesional quién decida qué herramienta utilizar.
He tenido la oportunidad de manejar muy diversos tipos de herramientas, y la verdad es que no hay mejor maestro para la realización de un determinado trabajo que una herramienta, creo que realmente las herramientas, desde las más simples hasta las más sofisticadas, pueden enseñarnos algo y no solo eso sino que con la destreza y el paso del tiempo y el trabajo constante uno va adquiriendo parte de la esencia de esa herramienta, un maestro de oficios me dijo hace tiempo, “comienzas a dominar una herramienta cuando dejas que la herramienta haga su trabajo”, es decir que un hacha solamente sabe cortar madera y cuando la persona llega a un grado de manejo tal que la mente no limita el funcionamiento de la herramienta es cuando realmente es eficiente en su trabajo porque no influye con sus pensamientos, es decir que el cuerpo ha reconocido el lenguaje de la herramienta y automatizado los movimientos que la permiten trabajar eficientemente según alguien la pensó y fabricó.
Puede parecer algo extraño lo que digo, pero ¿qué diferencia encontramos entre un experto profesional y un maestro? Para mí la respuesta es que el experto conoce y domina la técnica del trabajo en cuestión, probablemente también tenga los conocimientos específicos sobre el trabajo, pero el maestro es sin duda alguien que conoce el manejo de las herramientas y todos las dificultades, secretos y entresijos de su oficio y está dispuesto a enseñarlos, él ha descubierto todo lo que la herramienta tiene que aportar a su profesión y cómo sacarle el mayor provecho, una frase sobre esto que me gusta mucho es “que un autentico maestro es alguien que conoce el camino y ha vuelto para enseñarlo”.
La capacidad de formar personas (aprendices, compañeros y maestros), que las utilizaran con destreza cada uno en su grado y condición han sido un punto importantísimo a la hora del progreso de las distintas civilizaciones históricamente, tanto es así, que los pueblos que han sido hábiles en el manejo de herramientas se han podido defender o atacar con mayor efectividad a otros y por tanto sobrevivir.
Las herramientas del aprendiz son: el mazo, el cincel y la regla de 24 divisiones, además de otras que se encuentran presentes en la logia de aprendiz y que éste puede observar, pero no trabajar con ellas.
Comenzaré describiendo el mazo. ¿Qué es un mazo? Un mazo es la solución al problema de golpear algo con contundencia, es una extensión de nuestro brazo o brazos para mediante una mayor palanca dada por la longitud del mango conseguir mayor fuerza de golpeo, además en el extremo llevará una parte pesada de diferentes pesos y formas dependiendo del trabajo a realizar, también los nombres con los que se le denomina cambian según el tamaño, forma y también el área geográfica (maza, mazo, maceta, mallo, martillo, etc.). Algo tan simple como un mazo puede tener tanto operativa como simbólicamente mucho que enseñar, un mazo nos enseña que la fuerza de un hombre bien aprovechada y en la dirección correcta puede realizar enormes tareas, así tenemos que con un mazo y unas cuñas de metal podemos partir un gran bloque de piedra, o cómo con simples mazos se tallaron las piedras que dan forma a los templos que se han mantenido en pie durante siglos, y esto es algo que las obras de ladrillo producido industrialmente en la actualidad no consiguen.
Simbólicamente en masonería se da esta herramienta al aprendiz para que comience el trabajo de convertir su piedra bruta en piedra cúbica, esta herramienta es específica del aprendiz porque el aprendiz en el taller representa la fuerza de la ilusión, de las ganas de trabajar, de la necesidad imperiosa de saber, de la inquietud de los primeros pasos en el taller.
También hay que decir que el mazo es, dentro de las herramientas del constructor una herramienta básica, de trabajo duro, sencillo, agotador, y humilde pero sin el cual no se podría levantar ningún templo, si no hay mazos que desbasten nuestras piedras no se pueden convertir en cúbicas para posteriormente poder utilizar otras herramientas de trazado y medición más sutiles y precisas, de esta forma las herramientas del aprendiz son la base de nuestra construcción, debido a que si no comenzamos por el trabajo más duro, que es el golpeo, la forja y el endurecimiento de nosotros mismos enfrentándonos con nuestras imperfecciones, nuestros miedos, nuestras frustraciones, golpeando en aquellos lugares donde debemos mejorar, siendo humildes como aprendices pero con ganas de mejorar y perfeccionarnos en el arte u oficio, si no hacemos esto antes de nada, podremos tener muchas herramientas después en los grados siguientes, pero no tendremos piedras cúbicas para colocar y ofrecer al templo y no formaremos parte de éste.
Otra herramienta del aprendiz es la regla de 24 divisiones, esta nos enseña la rectitud, y también la justa medida, además tiene las mismas divisiones que el día, de esta forma nos dice que debemos medir nuestro tiempo de trabajo y descanso, una división muy antigua de este y que se aplicaba en gremios de constructores sería dedicar 8 horas al trabajo, otras 8 horas a la ayuda al prójimo y al estudio y las 8 restantes a descansar.
La tercera herramienta que tiene el aprendiz es el cincel, el cincel es la herramienta que convierte el simple golpeo sin control del mazo, en trabajo. Realizando los cortes con precisión en los lugares donde es necesario, de igual forma que el mazo, existen multitud de clases de cinceles dependiendo de su tamaño, forma y del material que están destinados a trabajar, también como el mazo existen distintos nombres que cambian según la zona geográfica que nos encontremos y también del tipo de cincel, así, nos encontraremos con (cortafríos, punteros, cuñas, puntas, escoplos, formones etc.), pero todos tienen un manejo similar y necesitan del empuje del mazo para realizar su función.
Es muy importante esta observación, la de que el cincel sin el mazo no sirve de nada, porque simbólicamente tenemos que combinar la energía del empuje del mazo con el uso inteligente en la aplicación de esta con el cincel, tenemos pues que la fuerza debe ser siempre guiada con inteligencia para poder realizar un trabajo que nos haga mejores cada día, así, mientras debemos tratar de mantener ese impulso inicial y la energía y ganas de trabajar del aprendiz mediante el uso del mazo y también debemos elegir con cuidado e inteligencia aquellos lugares donde aplicar nuestra fuerza mediante el uso del cincel para descargar de material sobrante nuestra piedra golpeando rítmicamente y estableciendo así un método de realización personal que simbólicamente se podría asemejar al modo en que un escultor observa un gran bloque de mármol.
El maestro escultor o cantero no ve un simple bloque de roca sin forma especifica, sino que ve la forma perfecta que podrá sacar de allí y de hecho la escultura o polígono siempre se encuentra dentro del bloque inicial, solamente hay que quitar o rectificar todo el material que sobra para poder llegar a la obra maestra, pienso que de esta forma debemos actuar en nuestro trabajo interior.
Todos tenemos en nuestra mente una idea de lo que puede ser un hombre en el sentido en el que nuestro hermano Rudyard Kipling describe en su famoso texto.
Un hombre completo, perfecto, sin mancha, un ejemplo a seguir para los que le rodean, puesto que hemos elegido esa vía y nos queda mucho por hacer para intentar siquiera llegar a ser ese hombre ideal, que seguramente será una mezcla de hombres que pasaron por nuestra vida y nos dieron, y nos siguen dando ejemplo, me propongo pues decir que no solo simbolizamos ese bloque sin forma para construir nuestro templo, sino que realmente visualicemos la piedra que todos llevamos dentro y que queremos llegar a ser, y así mediante las herramientas y el método que la masonería ofrece a los aprendices podemos intentar visualizar ese bloque simbólico en todos y cada uno de nuestros hermanos, algunos nos han precedido en el camino y nos ayudan y enseñan, para con su ejemplo hacernos ver la piedra perfecta que llevamos dentro, para poder quitar todas nuestras imperfecciones y tal vez algún día llegar a conseguir ser un hombre, un ser humano en todo su significado, y si no seguro que el camino habrá merecido la pena ser andado.
Así lo he pensado y he querido compartirlo con vosotros.
S.·.F.·.U.·.
D.N. C.·.M.·.
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