domingo, 2 de marzo de 2014

DEBERES DE LA LOGIA

Aldo Lavagnini en su "Manual del Aprendiz" dice lo siguiente "Los masones se agrupan en logias según sus afinidades naturales, de orden intelectual, social o profesional. Cada Logia tiene así su particular fisonomía y orientación, expresión colectiva de los ideales y tendencias individuales de los que la integran."

La realidad es que nuestra Logia es única dentro de la Gran Logia de España y en estos Valles de Zaragoza. por más que pudieran coexistir cien logias más y representa parte de una cadena que nos une con nuestros Hermanos de otras épocas, de otros países, incluso de otra concepción masónica que nació operativa para devenir en especulativa, pero que sigue siendo Masonería Regular y sigue manteniendo activa una Institución que tiene aún mucho que aportar en favor de cualquier hombre que pretenda mejorar armónicamente en compañía de otros.

Fijaos que no hablamos de mejor o peor de más o menos importante sino que entramos a considerar la idea de que sólo nosotros podemos mejorar nuestra realidad y hacerla positiva y duradera. No es "mejor" un Taller de médicos con cincuenta miembros activos que uno de artesanos con veinte, cada uno de ellos "sólo" es una parte de la cadena y este eslabón, que tiene el número 35 y el nombre distintivo de Santiago Ramón y Cajal, está compuesto por Andoni, Bonifacio, Alex, Felipe, Ángel, Pepe, Jairo, Javier, Darío, Antonio, Alfonso.y cuántos más a los cuales recordamos que viven al lado de otros a los cuales aún no conocemos, pero vendrán cuando sea su momento.

Volviendo a citar al mismo autor: "Todo masón debe cooperar como mejor pueda a la actividad impersonal del conjunto del que forma parte integrante, aportando a la Obra Común el tributo de su pensamiento y buena voluntad".

"Actividad impersonal del conjunto" es la clave a tener en cuenta si pretendemos realmente aportar a la Logia y no a nuestra idea de la logia o a una persona concreta del taller con la cual, por el motivo que sea, nos sentimos especialmente comprometidos. Trabajar en el primer sentido es trabajar por el futuro, trabajar en el segundo es trabajar por el presente, pues todas las aportaciones ocasionales y sin método serán gratas y bien recibidas por todos, pero serán siempre de corto recorrido al no contribuir de manera decidida a consolidar un estilo propio apreciable por cada hermano que, como visitante o nuevo miembro, comparte el tiempo sagrado con el resto de obreros del taller.

"Cada uno de los miembros de la Logia - dice Lavagnini - tiene su deber particular, según el puesto que ocupa y la actividad que le corresponde, de los que debe hacerse intérprete fiel". No hay otro modo de consolidar la realidad de una Respetable Logia que cumplir con el máximo celo las obligaciones propias del puesto de trabajo que tenemos asignado. Tengo la impresión de que ahí reside la belleza y el atractivo de un Taller que prospera al tiempo que otros fracasan, a imagen de la naturaleza donde un animal con las facciones simétricas y regulares triunfa y se reproduce mientras otros son rechazados.como si la actividad constante reglada, el fiel cumplimiento del ritual o el cuidado en la decoración del Templo creasen una atmósfera especial que otorgan a los trabajos una especial fuerza y vigor.

Os animo a que recordéis conmigo que es imprescindible cumplir con nuestras obligaciones en favor de la Logia, pues ella es quien debe sobrevivirnos y canalizar todas nuestras fuerzas hacia el mejor de los futuros masónicos posibles asentándose firmemente en el mejor de nuestros pasados, no personalicemos nuestras aportaciones, pues las personas podrán desilusionarnos, pero la R.·.L.·.Santiago Ramón y Cajal nº 35 no, al ser parte de una Historia Común que mientras se alimenta y crece nutre lo mejor de nosotros mismos.

"Salud, Fuerza y Unión"

A. F. M.·. M.·.

VOLVER A NACER

Mi iniciación, no solo fue el 9 de febrero, para mi empezó en el mismo momento que solicito mi ingreso. Fue tal el cúmulo de sentimientos, que pienso que solo un masón será capaz de comprender lo que voy a tratar de explicar.

Ya las aplomaciones me dejaron huella. Mi hicieron ver que existen otras formas de entender o de actuar a las convencionales. El simple hecho que mi invitaran a ver otras opciones, otras logias, despertó una gran admiración, una acción de "no proselitismo", que terminó provocando una atracción todavía mayor a la masonería.

En todo momento me he sentido apoyado y comprendido, y no me he sentido juzgado ni por mi edad, ni por mi tipo de relación de pareja, ni por ninguna otra condición. La lección que aprendí, antes incluso de entrar y ser aceptado, ha sido para mi importante, el no juzgar antes de hora, dejar a un lado los "pre-juicios" me ayudará a ver que hay más allá de lo que aparentemente se ve.

Para vosotros, estos serán actos comunes y naturales y no le daréis mayor importancia, que incluso habréis llevado a vuestra vida fuera de la masonería, pero haciendo un poco de reflexión, os daréis cuenta que no son precisamente actos comunes.

Por eso, después de cada aplomación sentía más ganas de acercarme a vosotros, sabía que con vosotros creceré como persona y me enseñaréis a hacer "cúbica la piedra"

Después, por fin llego el día 9, estaba nervioso, sabía que este sería un día importante en mi vida. En el momento que golpearon la puerta del templo, el corazón se disparó y la adrenalina corrió por todo mi cuerpo. Cuando llegué a la sala de reflexiones, me sentí más tranquilo. A partir de ese momento, sentí, que a pesar de estar con los ojos vendados, tenía control sobre la situación, aquello me relajó mucho y me pareció muy paradójico, por un lado verme en una situación vulnerable e indefensa y por otro sentirme seguro y tranquilo.

Es difícil elegir un momento especial o señalado, pero para mi, ha habido un especialmente emotivo, fue el de la jura. Cada vez que lo recuerdo, me produce un enorme respeto.

Tampoco puedo dejar de señalar cuando "vi. la luz" o cuando "vi a mi peor enemigo" son "flashes" que se quedan grabados en la retina. Al igual que cada uno de vuestros abrazos, es la primera vez, que recuerdo los nombres de todo un grupo a quien me acaban de presentar.

Ese fin de semana, me sentía muy feliz por el paso que había dado y por el compromiso que había adquirido. Sin duda ha sido algo realmente bueno e inolvidable.

Por terminar, solo decir una cosa más, una frase. Ese fin de semana, me leí de nuevo toda la ceremonia volviendo a sentir todo lo vivido, y encontré una frase que he de reconocer que en el ritual me pasó desapercibida, pero trataré de no olvidarla.

"La masonería no es contemplación pasiva del bien, sino activo combate contra el mal y el error"

Salud, Fuerza y Unión!

A. L. A .·. M .·.

MAZO Y CINCEL

Se me insta desde la columna B a que mi último trabajo como aprendiz sea el trazado de una plancha cuyo tema sean las herramientas del aprendiz, lo que me dispongo a hacer con sumo gusto, esperando cumplir el objetivo.

Comenzaré diciendo que además de compartir el amor por los libros con mis hermanos, una de las cosas que siempre me ha atraído especialmente son las herramientas, es decir las herramientas de trabajo real, operativas como diríamos nosotros.

Lo que pretendo analizar, es de qué forma el uso y manejo de las herramientas a lo largo de la historia y prehistoria de la especie humana han sido y son en gran parte responsables de la evolución intelectual y tecnológica del ser humano. Ya hace 3 millones de años desde la diversificación de los homínidos y la separación de las diferentes ramas de los primates entre los póngidos o primates antropomorfos y la del género homo (al que pertenecemos), parece ser que una de las teorías científicas más aceptadas es la del homo habilis que surgió hace unos 2 millones de años, también conocido cono homo faber, es decir “el que fabrica o construye”.

Esta teoría se basa en que en un momento dado de la evolución de los homínidos se desarrolló la capacidad de oponer el dedo pulgar a los restantes cuatro, dotando así a una especie de primates de gran habilidad para la construcción y el manejo más complejo de herramientas.

Parece ser que de este modo se comenzó, mediante la capacidad del uso de herramientas y la posibilidad de modificación de los elementos de la naturaleza, unida a la bipedestación, a pensar y a desarrollar posteriormente una capacidad craneal mayor y una inteligencia superior a la del resto del reino animal.

De esta forma, igual que es aceptado que la evolución natural se basa en el principio de que la función o la necesidad creó al órgano y no al revés, cuando algunas ramas de los homínidos comenzaron a desarrollar una mayor capacidad cerebral y probablemente a intentar manejos y fabricación de herramientas básicas, comenzaron a adaptarse fisiológicamente a la utilización de herramientas, esto unido a una mayor inteligencia pudo ser una circunstancia determinante a la hora de la evolución de un simio en lo que en la actualidad somos.

Me gustaría hacer una descripción de herramienta:
Las herramientas, nacen siempre de la necesidad de realizar un determinado trabajo o de solucionar algún tipo de problema, no hay más que echar la vista atrás para darse cuenta de cómo a lo largo de la historia nos hemos esforzado por concebir y utilizar herramientas y mecanismos cada vez de mayor complejidad para resolver los más diversos problemas y ayudar al hombre en sus tareas y trabajos.

El término herramienta se refiere a las herramientas de mano que normalmente nos vienen a la cabeza (martillo, hacha, paleta, etc.), pero en el sentido amplio de la palabra es todo aquello que permite al hombre realizar un trabajo, así, una herramienta de circunstancias empleada en la prehistoria no era otra cosa que una piedra convenientemente afilada atada a un palo, también puede servir un largo tronco como palanca, sirva estos ejemplos solamente para ilustrar cómo la palabra herramienta en un sentido amplio puede referirse actualmente desde a un bolígrafo, una excavadora, un teléfono, o una motocicleta, si estos nos sirven para cumplir un objetivo o para trabajar.

Si un escritor utiliza una pluma o un procesador de texto de última generación es irrelevante, lo importante es que ambos le permiten realizar su trabajo y será el profesional quién decida qué herramienta utilizar.

He tenido la oportunidad de manejar muy diversos tipos de herramientas, y la verdad es que no hay mejor maestro para la realización de un determinado trabajo que una herramienta, creo que realmente las herramientas, desde las más simples hasta las más sofisticadas, pueden enseñarnos algo y no solo eso sino que con la destreza y el paso del tiempo y el trabajo constante uno va adquiriendo parte de la esencia de esa herramienta, un maestro de oficios me dijo hace tiempo, “comienzas a dominar una herramienta cuando dejas que la herramienta haga su trabajo”, es decir que un hacha solamente sabe cortar madera y cuando la persona llega a un grado de manejo tal que la mente no limita el funcionamiento de la herramienta es cuando realmente es eficiente en su trabajo porque no influye con sus pensamientos, es decir que el cuerpo ha reconocido el lenguaje de la herramienta y automatizado los movimientos que la permiten trabajar eficientemente según alguien la pensó y fabricó.

Puede parecer algo extraño lo que digo, pero ¿qué diferencia encontramos entre un experto profesional y un maestro? Para mí la respuesta es que el experto conoce y domina la técnica del trabajo en cuestión, probablemente también tenga los conocimientos específicos sobre el trabajo, pero el maestro es sin duda alguien que conoce el manejo de las herramientas y todos las dificultades, secretos y entresijos de su oficio y está dispuesto a enseñarlos, él ha descubierto todo lo que la herramienta tiene que aportar a su profesión y cómo sacarle el mayor provecho, una frase sobre esto que me gusta mucho es “que un autentico maestro es alguien que conoce el camino y ha vuelto para enseñarlo”.

La capacidad de formar personas (aprendices, compañeros y maestros), que las utilizaran con destreza cada uno en su grado y condición han sido un punto importantísimo a la hora del progreso de las distintas civilizaciones históricamente, tanto es así, que los pueblos que han sido hábiles en el manejo de herramientas se han podido defender o atacar con mayor efectividad a otros y por tanto sobrevivir.

Las herramientas del aprendiz son: el mazo, el cincel y la regla de 24 divisiones, además de otras que se encuentran presentes en la logia de aprendiz y que éste puede observar, pero no trabajar con ellas.

Comenzaré describiendo el mazo. ¿Qué es un mazo? Un mazo es la solución al problema de golpear algo con contundencia, es una extensión de nuestro brazo o brazos para mediante una mayor palanca dada por la longitud del mango conseguir mayor fuerza de golpeo, además en el extremo llevará una parte pesada de diferentes pesos y formas dependiendo del trabajo a realizar, también los nombres con los que se le denomina cambian según el tamaño, forma y también el área geográfica (maza, mazo, maceta, mallo, martillo, etc.). Algo tan simple como un mazo puede tener tanto operativa como simbólicamente mucho que enseñar, un mazo nos enseña que la fuerza de un hombre bien aprovechada y en la dirección correcta puede realizar enormes tareas, así tenemos que con un mazo y unas cuñas de metal podemos partir un gran bloque de piedra, o cómo con simples mazos se tallaron las piedras que dan forma a los templos que se han mantenido en pie durante siglos, y esto es algo que las obras de ladrillo producido industrialmente en la actualidad no consiguen.

Simbólicamente en masonería se da esta herramienta al aprendiz para que comience el trabajo de convertir su piedra bruta en piedra cúbica, esta herramienta es específica del aprendiz porque el aprendiz en el taller representa la fuerza de la ilusión, de las ganas de trabajar, de la necesidad imperiosa de saber, de la inquietud de los primeros pasos en el taller.

También hay que decir que el mazo es, dentro de las herramientas del constructor una herramienta básica, de trabajo duro, sencillo, agotador, y humilde pero sin el cual no se podría levantar ningún templo, si no hay mazos que desbasten nuestras piedras no se pueden convertir en cúbicas para posteriormente poder utilizar otras herramientas de trazado y medición más sutiles y precisas, de esta forma las herramientas del aprendiz son la base de nuestra construcción, debido a que si no comenzamos por el trabajo más duro, que es el golpeo, la forja y el endurecimiento de nosotros mismos enfrentándonos con nuestras imperfecciones, nuestros miedos, nuestras frustraciones, golpeando en aquellos lugares donde debemos mejorar, siendo humildes como aprendices pero con ganas de mejorar y perfeccionarnos en el arte u oficio, si no hacemos esto antes de nada, podremos tener muchas herramientas después en los grados siguientes, pero no tendremos piedras cúbicas para colocar y ofrecer al templo y no formaremos parte de éste.

Otra herramienta del aprendiz es la regla de 24 divisiones, esta nos enseña la rectitud, y también la justa medida, además tiene las mismas divisiones que el día, de esta forma nos dice que debemos medir nuestro tiempo de trabajo y descanso, una división muy antigua de este y que se aplicaba en gremios de constructores sería dedicar 8 horas al trabajo, otras 8 horas a la ayuda al prójimo y al estudio y las 8 restantes a descansar.

La tercera herramienta que tiene el aprendiz es el cincel, el cincel es la herramienta que convierte el simple golpeo sin control del mazo, en trabajo. Realizando los cortes con precisión en los lugares donde es necesario, de igual forma que el mazo, existen multitud de clases de cinceles dependiendo de su tamaño, forma y del material que están destinados a trabajar, también como el mazo existen distintos nombres que cambian según la zona geográfica que nos encontremos y también del tipo de cincel, así, nos encontraremos con (cortafríos, punteros, cuñas, puntas, escoplos, formones etc.), pero todos tienen un manejo similar y necesitan del empuje del mazo para realizar su función.

Es muy importante esta observación, la de que el cincel sin el mazo no sirve de nada, porque simbólicamente tenemos que combinar la energía del empuje del mazo con el uso inteligente en la aplicación de esta con el cincel, tenemos pues que la fuerza debe ser siempre guiada con inteligencia para poder realizar un trabajo que nos haga mejores cada día, así, mientras debemos tratar de mantener ese impulso inicial y la energía y ganas de trabajar del aprendiz mediante el uso del mazo y también debemos elegir con cuidado e inteligencia aquellos lugares donde aplicar nuestra fuerza mediante el uso del cincel para descargar de material sobrante nuestra piedra golpeando rítmicamente y estableciendo así un método de realización personal que simbólicamente se podría asemejar al modo en que un escultor observa un gran bloque de mármol.

El maestro escultor o cantero no ve un simple bloque de roca sin forma especifica, sino que ve la forma perfecta que podrá sacar de allí y de hecho la escultura o polígono siempre se encuentra dentro del bloque inicial, solamente hay que quitar o rectificar todo el material que sobra para poder llegar a la obra maestra, pienso que de esta forma debemos actuar en nuestro trabajo interior.
Todos tenemos en nuestra mente una idea de lo que puede ser un hombre en el sentido en el que nuestro hermano Rudyard Kipling describe en su famoso texto.

Un hombre completo, perfecto, sin mancha, un ejemplo a seguir para los que le rodean, puesto que hemos elegido esa vía y nos queda mucho por hacer para intentar siquiera llegar a ser ese hombre ideal, que seguramente será una mezcla de hombres que pasaron por nuestra vida y nos dieron, y nos siguen dando ejemplo, me propongo pues decir que no solo simbolizamos ese bloque sin forma para construir nuestro templo, sino que realmente visualicemos la piedra que todos llevamos dentro y que queremos llegar a ser, y así mediante las herramientas y el método que la masonería ofrece a los aprendices podemos intentar visualizar ese bloque simbólico en todos y cada uno de nuestros hermanos, algunos nos han precedido en el camino y nos ayudan y enseñan, para con su ejemplo hacernos ver la piedra perfecta que llevamos dentro, para poder quitar todas nuestras imperfecciones y tal vez algún día llegar a conseguir ser un hombre, un ser humano en todo su significado, y si no seguro que el camino habrá merecido la pena ser andado.

Así lo he pensado y he querido compartirlo con vosotros.

S.·.F.·.U.·.

D.N. C.·.M.·.

LAS LUCES EN LA MASONERÍA

Los Masones pedimos LUZ para ser iniciados, esta luz nos hará ver el conocimiento, la verdad, nos iluminará el camino que debemos de recorrer como masones y salir así de las tinieblas. Este término de luz está mucho más extendido en nuestra cultura, ya que con frecuencia usamos las expresiones “ver la luz”, “estar iluminado” todos ellos en un contexto simbólico.

La Luz, identificada tradicionalmente con el espíritu o con la manifestación de la moralidad y de la sabiduría. La luz está en relación complementaria con la oscuridad. El simbolismo de la salida de las tinieblas hacia la luz está en todos los rituales de iniciación. Luz y oscuridad son los valores alternantes.

El término “Luz” en Masonería se refiere al conocimiento iniciático que los masones pretenden adquirir. “Conocer la luz”, es conocer la Verdad, adquirir la conciencia de un centro de luz, y en consecuencia, de fuerza espiritual.

La percepción de la luz es una experiencia sensorial con aspectos tanto físicos como emocionales. Las fuentes de luz natural han dado lugar a asociaciones que hoy se encuentran profundamente arraigadas en la psique humana. Sentimos que la luz del sol nos ofrece seguridad, calidez y claridad de visión, mientras que la luz de la luna y de las estrellas es mágica y misteriosa e induce al romance, a la contemplación y al asombro.

La luz nos sirve para iluminar o señalizar, tanto caminos como estancias, y sin el poco o nada podríamos hacer cuando la madre naturaleza no nos brinda la suya.

Dos son las fuentes de luz natural, el Sol y el reflejo de este sobre la luna. Cuando el hombre encontró el fuego, fruto del relámpago o quizás de la lava de algún volcán, encontró una nueva herramienta, la antorcha, que le permitiría dar luz aún cuando la madre naturaleza se la negaba.

Se encontró la manera de iluminar y señalizar, a voluntad, de apoderarse de las tinieblas en definitiva, pero todo ello tenía un inconveniente. La luz podía propagarse, podían encender nuevas antorchas de una ya existente (se podía propagar el fuego), pero no podían generar, tuvieron que pasar muchos más años hasta que el hombre fue capaz de generarlo. Eso obligó a tener los “Guardianes del Fuego”, quienes velaban día y noche porque permaneciera siempre vivo. Si el fuego se apagaba, eran castigados enterrándolos vivos. He aquí una prueba de la importancia del uso y control de la luz, para poderse apoderar de la noche.

Hoy en día, la luz es tan importante como entonces, pero afortunadamente, la tenemos mucho más accesible. No nos cuesta trabajo iluminar una estancias o señalizar un camino, pero sin duda el no hacerlo lleva consecuencias impredecibles (recordemos el apagón de New York en 2003 y el de Barcelona recientemente)

En la masonería son diversas la luces de las que disponemos:

LAS TRES GRANDES LUCES

La escuadra, el compás y el libro de la ley sagrada. Que el estudio y uso de estas tres grandes luces hace que se valla iluminando el sendero que conduce al conocimiento.

• El libro de la ley sagrada, Biblia, Corán o Torah, que representa la conciencia de Dios. Representa la verdad revelada y sagrada. No se trata de una referencia religiosa, sino de la inspiración de la ciencia sagrada que revela a quien sepa leer en él.

• Compás: Representa la imagen del pensamiento y del espíritu relacionado con la justicia, prudencia, veracidad etc… Representa la justicia con que deben medirse los actos de los hombres, y por ello junto con la ley sagrada y la escuadra es una de las grandes joyas y de las grandes luces que iluminan la logia.

• Escuadra: Es símbolo de la materialidad, de la Creación. Representa el ángulo recto que forma el principio de toda construcción, rectitud moral y la conciencia del hombre.

LAS TRES PEQUEÑAS LUCES O LUCES DEL ORDEN

El Venerable Maestro, Primer Vigilante y Segundo Vigilante, por ocupar respectivamente Oriente, Occidente y Mediodía. Donde se manifiestan las tres cualidades de los trabajos en logia Sabiduría, Fuerza y Belleza que simbolizan Omnisciencia, Omnipotencia, Omnipresencia del G.·.A.·.D.·.U.·.

• La Sabiduría es la presencia de Dios en la Tierra. La inteligencia creadora que manifiesta el Plan del Gran Arquitecto.

• La fuerza representa la mente consciente y la facultad de realizar lo que la inteligencia concibe.

• La belleza es la expresión exterior de la armonía y el orden interior de la obra realizada con la Sabiduría y la Fuerza.

La sabiduría, la fuerza y la belleza, representan los tres pilares misteriosos que sostienen el templo masónico.

DELTA

Se encuentra en Oriente sobre el Venerable, simboliza la suprema realidad o verdadera luz. El Delta se ilumina en la apertura por la invocación al G.·.A.·.D.·.U.·. y se apaga en la clausura de los mismos. Es el emblema de la unidad trina de Dios, o bien de la máxima masónica (libertad, igualdad y fraternidad). Lleva en su centro un solo ojo rodeado de rayos, un punto o la letra hebrea Yod, lo cual expresa la presencia en el tempo del G.·.A.·.D.·.U.·.

SOL Y LUNA

A ambos lados de oriente, indican la luz directa y la luz reflejada y simbolizan la luz intelectual y la material.

El Sol es el símbolo vivo por excelencia del Creador, conservador y regulador, así lo encontramos representado en las figuras de Ra (dios de Heliópolis), Atón (divinidad solar del faraón Amennophis IV), Apolo (dios solar por excelencia, cuya flecha es el rayo), Surya-Savitri (el todo “vivificador”) Vishnú (Sol solsticial), Jano (Sol de las dos puertas solsticiales) etc…

La Luna que simboliza el principio femenino, la luz reflejada, la periocidad, el conocimiento indirecto y progresivo, la humedad, lo subconsciente y todo lo inestable, sujeto a influencia.

LUZ ETERNA

Es la luz que permanece encendida desde la consagración del templo, y de ella se recoge la llama para la consagración de un nuevo templo. Simboliza el espacio y tiempo sacralizado del recinto.

Por último quisiera reflexionar, sobre la luz en los momentos importantes de nuestra vida, cuando nacemos, somos empujados hacia la luz, los hombres dos veces nacidos, recibimos la luz en la iniciación, y al morir dicen que al final de un gran túnel hay una potente luz que nos atrae.

Recordad QQ.·.HH.·. que la luz se apodera de las tinieblas, pero las tinieblas no pueden apoderarse de la luz.

Salud, Fuerza y Unión!

A. L. C.·.M.·.

LA ESTRELLA FLAMÍGERA

Con el tema de la estrella flamígera he trazado la presente plancha por recomendación del primer vigilante al que me encomiendo, con el objeto de culminar mi formación en el grado de compañero masón formalmente, ya que culmina mi periodo de estudio en este grado, aunque en realidad se me antoja que dicho grado tiene gran contenido simbólico e intelectual y una enorme carga iniciática que podrán y deberán seguir siendo estudiadas y trabajadas con mayor profundidad a posteriori.

Se me propone por parte de los maestros del taller, para formar parte de la cámara de en medio y unirme así a estos, en sus trabajos; y no porque aquí termine ninguna formación, pues simplemente yo prefiero decir que aquí comienza otra, ya que como dice una antigua enseñanza masónica, “para la instrucción en masonería se requiere toda una vida” y la mejor forma que se me ocurre para resumir la enseñanza masónica en este momento de pase de grado es; que si bien en los grados de aprendiz y compañero se tiene la fortuna, de poder contar como tutores con el segundo y primer vigilante respectivamente, ellos son quienes con su experiencia y sabiduría nos apoyan para poder progresar dentro de las enseñanzas masónicas, sin embargo cuando alguien adquiere el grado de maestro, deja de tener un tutor que vela por el, sino que tiene como se dice habitualmente plenitud de derechos masónicos, o sea, que puede dedicar sus esfuerzos, sus estudios y los trabajos masónicos en el sentido que más se adapte a sus inquietudes, necesidades del taller, y orientación personal, pues puede haber hermanos que sientan mayor atracción por la espiritualidad, filosofía, simbolismo, ciencia, historia, sociedad, etc. y todas estas inquietudes y muchas más pueden tener cabida en los estudios y trabajos masónicos y, a mi modo de entender, no dejo de tener un tutor, sino que gano otros muchos, pues en mis estudios y planchas voy a contar con la opinión de los demás maestros del taller que con su saber me inspirarán, y me ayudarán a iluminar el camino e inspirar a los demás cuando sea el momento oportuno.

Debo decir que voy a describir el simbolismo tan sólo de un tipo de estrella flamígera, porque en la búsqueda me he encontrado en más de una ocasión con que dependiendo de la época masónica, e incluso del rito practicado dentro de la masonería, los símbolos tienen distintas representaciones e incluso diversas interpretaciones, así, me he podido encontrar con estrellas que en el centro contienen el delta sagrado, otras que tienen un polígono o pentágono en lugar de estrella, y así existen muchas diversas simbologías y aunque intuyo que en lo esencial su significado simbólico es similar entre ellas, no quiero ser impreciso y generalizar, porque dependiendo de la época, del rito, del artista y de la interpretación del símbolo, en unos casos más intelectual y científica, y en otros mucho más simbólica o espiritual, existen diversas representaciones de lo que paso a desarrollar. Como digo, me voy a centrar en el significado de algunos de los símbolos que se representan en una estrella flamígera con la que se trabaja en la actualidad en el R.·.E.·.A.·.A.·., o al menos la estrella que se muestra al compañero masón en la ceremonia de pase de grado en nuestra obediencia y taller, así no discrimino a ninguna otra estrella del inmenso y diverso firmamento masónico.
Comienzo entonces, la descripción de nuestra estrella, en el centro nos llama la atención la letra G, esta letra, se relaciona con palabras como gloria, grandeza, geometría, generación, genio, etc.

Voy a describir brevemente sólo alguna de las relaciones con la letra que más me han llamado la atención, en relación con la geometría se refiere tanto a la geometría sagrada como a la quinta de las siete artes liberales, no es esto casual como cabe esperar en masonería, sino que este grado que esta vinculado con el número cinco como veremos más adelante, tiene numerosos elementos provenientes de la escuela Pitagórica, en dicha escuela, se utilizaban la matemática y la geometría para adquirir un conocimiento superior, y en dicha escuela, también se dieron enseñanzas que nos hacen recordar a los hermanos actuales de la masonería parte de nuestras propias enseñanzas. Decían los Pitagóricos que “Dios siempre hace geometría” aludiendo seguramente al Dios Apolo que por no ser objeto de la presente plancha solo diré que además de representar parece ser al Sol y al oráculo entre otros, fue un Dios al que se dedicaron numerosos templos, lo que justifica la referencia simbólica sobradamente desde la antigüedad en los gremios de constructores, en dicha escuela Pitagórica también se exponía el pentalfa o cruz de cinco puntas que es una parte sustancial de la estrella flamígera de la masonería actual.
La relación con la palabra gnosis es igual de apasionante que la anterior, gnosis significa saber, conocimiento, pero conocimiento interior y divino, común a todos y accesible a las personas, pero que solamente aquellos capaces de pensar de modo introspectivo, y utilizar la intuición podrán alcanzar.

En cuanto a su relación con las enseñanzas masónicas, las enseñanzas gnosticas me hacen reflexionar sobre aspectos relacionados con la religión, pues en un principio estuvieron vinculadas a la iglesia católica, donde se aceptaban sus interpretaciones principalmente judaicas, griegas y orientales sobre la filosofía, la religión, el espíritu, o el propio ser, pero posteriormente se comienza a deshacer del vínculo con esta línea de pensamiento la propia iglesia, y comienza a adoptarse seguramente por otras religiones ritos o creencias más receptivos con estas interpretaciones.

Tampoco quiero dejar de referirme a la relación, casi obligada de la letra G con la palabra Dios en diversas lenguas, en concreto en las derivadas de la lengua indoeuropea original como el Alemán, Inglés, Sueco, Persa, Siriaco, etc. Pero la que es más probable que tenga mucho más que ver en la adopción de su simbolismo para la masonería es la del hebreo puesto que la g se relaciona con iod, inicial del nombre sagrado de Dios de cuatro letras (IHWH) de ahí, que claramente nos está haciendo alusión al G.·.A.·.D.·.U.·. en masonería.
Por tanto lo que tenemos a mi modo de entender con esta letra es una parte o enseñanza filosófica y científica, representada, por las tradiciones de geometría, gnosis, escuela Pitagórica, etc. Y por otra parte tenemos una innegable parte de referencia espiritual puesto que representa a Dios, cualquiera que sea el apellido o connotación que cada uno le quiera dar.

Por otra parte el hecho de que la estrella tenga cinco puntas representa principalmente al hombre, y el hecho de que la punta de la estrella se encuentre orientada hacia arriba, hace referencia a que el hombre equilibrado debe gobernar sus actos y pensamientos con la razón, representada por la cabeza en la punta superior de la estrella, no puedo evitar ver en la representación del hombre en la estrella masónica, al hombre de Vitrubio de Leonardo da Vinci, en este dibujo que está basado en los textos de arquitectura del arquitecto Romano del mismo nombre Vitruvio, que curiosamente, también fue el autor del tratado sobre arquitectura más antiguo que se conoce y fue arquitecto de Julio Cesar.

En el dibujo de Leonardo se encuentra el cuerpo humano en forma de estrella inserto en un circulo, y un cuadrado, estando cada uno de ellos (circulo y cuadrado), trazados tomando como centro las partes del cuerpo humano que se consideraban el centro de éste, el ombligo y los genitales, la proporción, entre el lado del cuadrado y el radio del círculo es la razón áurea, haciendo así gala de la genialidad de Leonardo y por supuesto de sus conocimientos de geometría, belleza y proporciones en la naturaleza y en el cuerpo humano en particular. Es significativo que se represente en nuestra estrella al cuerpo humano en el grado de compañero, pues en éste grado se busca desvelar el secreto de la naturaleza del hombre, por lo que tenemos a mi juicio, debidamente justificado el significado de la referencia al cuerpo y la mente, a la búsqueda intelectual de cada compañero masón sobre el secreto de su propia naturaleza, y a la razón de su propia existencia.

Además tenemos el hecho del número cinco y su vinculación con el grado de compañero, también hay que buscarlo en el origen oriental puesto que la mano (símbolo operativo del cinco en el cuerpo humano) se llama en sánscrito pani, que puede relacionarse según autores masónicos como René Laban con la raíz pan que significa cinco, además y por si esto fuera poco se nos dice que la palabra de compañero está vinculada y deriva de companion o compartir el pan, lo que hace aún más interesante y justificada la presencia de éste número en el grado.

Alrededor de la estrella tenemos un círculo que representa la igualdad, el círculo en masonería es trazado evidentemente con el compás y está relacionado con la justicia e igualdad, el compás como se dice en la ceremonia del grado de compañero:

- "sirve para trazar la circunferencia cuyos puntos equidistan del centro, y desde éste pueden partir infinitos radios todos iguales, así la enseñanza que adquiráis estáis obligados a difundirla y propagarla por igual entre todos los hombres. Es el emblema de la sabiduría, de la prudencia y de la circunspección, permitiéndonos mesurar los ángulos y establecer las proporciones"

De esta forma, el compás nos sirve como masones para mantenernos en el centro, para poder tener la misma distancia hacia cualquier hombre sea cual sea su postura u opinión, y así contribuir a la unión y a la búsqueda de nexos de comunión y fraternidad entre los hombres, sin que las habituales pasiones de las personas nos hagan caer en vanos fanatismos, ni en discrepancias destructivas pues nuestro lugar está en la construcción y no al contrario. Recordemos también que meditar, significa tomar el camino de en medio, por lo cual el masón, y más concretamente el compañero masón, debe ser un hombre que medite, y no extreme nunca, sino que sea justo y perfecto, como se pide a nuestros trabajos masónicos, de ahí la enorme importancia del compás en masonería como instrumento de razón, y no de pasión.

Por otra parte el compás también sirve para trasladar medidas, lo cual puede ser interpretado como la forma simbólica de la masónica enseñanza de continuar fuera del templo la obra comenzada en el, de ésta forma conseguiremos que el trabajo masónico tenga de verdad repercusión en nuestra vida diaria y en la de los que nos rodean.

La estrella es flamígera (del latín flammiger), porque despide llamas o luz, y ¿Qué es lo que a nosotros nos desprende luz y calor?, aquí tenemos claramente la representación simbólica del germen común a todas las tradiciones de la antigüedad a lo largo y ancho del globo, cualquiera que sea nuestra fuente o búsqueda histórica, allí tenemos adoración al Astro Rey, Desde los egipcios con la adoración a Horus hijo de Isis fuente de vida inagotable y también Atón, para la Grecia clásica el sol lo representaba Helios y en época helenística y romana Apolo, para los Incas era el dios Inti, y así podríamos seguir hasta llegar a los aborígenes australianos, o a las religiones orientales, como el Shintoismo, Hinduismo, Budismo, donde en todas ellas nos encontramos Dioses o símbolos derivados de la antigua adoración solar. Merece la pena hacer la reflexión a mi modo de ver muy interesante, que según algunos teólogos, en el cristianismo, base de nuestra cultura occidental, se atribuye a Jesús el simbolismo que en las religiones paganas anteriores se atribuía al Sol, así tenemos a Jesús definido en los evangelios como “el iluminado” “el descendido del cielo” o ”el hijo de Dios”, además podemos observar el aura, a modo de círculo (a veces incluso radiante), sobre la cabeza con que se adorna a las imágenes sagradas en las iglesias, e incluso al mismo Jesús el Cristo, como una clara referencia a estos seres iluminados y por supuesto al Dios Sol.

En realidad la estrella, la quinta essentia, el pentalfa, son diversas formas de representar simbólicamente al éter, representado a veces como una flor de cinco pétalos en el centro de una cruz, la quinta essentia equivale al loto en las tradiciones orientales.

Soy de los que piensan y estoy completamente de acuerdo con la interpretación masónica que uno nunca deja de ser aprendiz y que el hecho de tener herramientas más complejas y mejores para así poder ser más útiles y precisos a la hora de colocar nuestra piedra cúbica en el templo común de la humanidad, no impide que alguna vez tengamos que volver al origen y al aprendizaje pues como dijo Sócrates “el comienzo de toda sabiduría está en el reconocimiento de la propia ignorancia”, es por ello por lo que trataré de seguir durante mucho tiempo manteniendo la inquietud del aprendiz que siempre llevaré en mi interior.

Finalmente creo que una de las enseñanzas que se pretenden dar al compañero masón, en relación con la estrella flamígera es que puesto que ya ha sido iniciado y ha visto la luz (el sol), y esta comienza a dejar de cegarle pues puede comenzar a colocarse en otros puntos geométricos en la logia sin deslumbrarse, éste debe de gobernar sus pensamientos y actos tanto espirituales, como intelectuales hacia el descubrimiento de si mismo, para así, conociéndose a si mismo poder aportar conocimiento a sus semejantes, pues solo aquel que se conozca y domine a sí mismo y descubra la parte de verdad tanto humana como divina que existe en cada uno de nosotros podrá comprender a la humanidad entera.

Así lo he pensado y he querido compartirlo con vosotros.

S.·.F.·.U.·.

D. N. M.·.M.·.

SOBRE EL SIMBOLISMO DE LA CÁMARA DE REFLEXIÓN

Dentro de la oscuridad es donde empieza el camino interior del masón, porque los más íntimos miedos afloran en medio de la ceremonia de iniciación. Cada hombre expuesto ante su debilidad empieza por atisbar aquello que le subyace según su coraje y comprensión. Al cruzar las puertas del templo uno aleja lo profano, en cada paso requiere conocimiento pero sobre todo valor, por eso esta conquista es un movimiento interior más que exterior.

El iniciarse equivale a vencer el miedo a lo desconocido, equivale aceptar con humildad la ignorancia y a despojarse de los prejuicios. En estas condiciones la conciencia busca libremente la purificación y transformación de aquello inferior en algo superior. Pienso que la vida es un viaje en el que hay que definir las convicciones que nos guiaran y las dudas que se soportaran, los tiempos de evolución dependen de ello.

En medio de la oscuridad lo primero que llama la atención es el tétrico símbolo de la calavera, es el careo con la única realidad innegable. Los símbolos iniciativos marcan dos senderos por donde transitan las pasiones, en uno se depuran en el otro degeneran. En el centro de la mesa está la muerte, es allí donde se separan las aguas y el curso sigue adelante o se insume.

Con el agua que sigue el grano de trigo germina, nace de su propia fuerza interior y bajo la tierra se despoja de todas sus imperfecciones. No obstante la madurez solo se alcanza cuando se convierte en alimento, cuando se combina con atrás realidades y se hace alimento.

Como el recién nacido busca aquello que lo alimenta o como el hombre necesita saciar su sed, es así la transformación y regeneración de la vida. Ser uno mismo el pan y el agua es servir de alimento, es saciar la sed; es buscar la solidaridad y la justicia, es ser un compañero.

La realidad muerta se encuentra al lado de la realidad viva, son así la sal y el azufre, son las fuerzas del equilibrio, el peso y el contrapeso que lleva la vida de izquierda a derecha, por eso el péndulo pasa siempre dos veces por el mismo punto. Es la medida de cambio entre el movimiento y el reposo que dependen de las fuerzas ficticias de lo material y lo espiritual.

El mercurio vital simboliza la sabiduría que nace de la comprensión y la experiencia. El pensamiento nace de las fuerzas opuestas que se transforma en sabiduría cuando la iinteligencia fluye a través de principios elevados y nobles aspiraciones y se corrompe cuando degenera ante el deseo y los vicios. Es que todo en la naturaleza tiene un periodo de maduración y un periodo de convicción, su ritmo propio y su equilibrio natural.

Una vez concluida está reflexión, es tiempo de exteriorizar los discernimientos en un testamento como palabra viva de la muerte profana; un varadero cambio interior es imperceptible, son sus manifestaciones las evidentes. Las preguntas sobre el deber hacia Dios y hacia uno mismo pretenden mostrar que un hombre es por fuera lo que se hace por dentro y aprende en la medida en que observa en los otros las manifestaciones de sí mismo; la solidaridad y la fraternidad.

El testamento encierra una concepción filosófica y un código moral sobre la vida, recuerdo hoy ante mis hermanos aquello que dije al iniciarme. “Es necesario tener un maestro para aprender, disciplina para superar las limitaciones, voluntad para fortalecer las convicciones, entrenamiento para perfeccionarse en las arte, un método que oriente el camino y un principio ordenador que sostenga la importancia de la vida”. Y a lo antes dicho aumento, que el deber moral hacia G.·.A.·.D.·.U.·. y hacia mis hermanos se equipare al que deseo para mi mismo.

Al fin comienzan los viajes iniciativos, lleno de tropiezos y obstáculos al encuentro de los elementos; aire, agua y fuego. De occidente a oriente y de retorno al principio, pero con mas conocimiento. En cada viaje hay un nuevo ascenso de conciencia.

El viaje aire es la purificación de las tempestades internas, el dominio de los deseos, los instintos y la pasión. El viaje del agua representa la lucha en contra de los pensamientos innecesarios, es la purificación de la mente. El viaje del fuego es el reencuentro con la energía verdadera, con lo más profundo y sutil de la conciencia y discernimiento.

Al respecto digo que el camino cuesta abajo es vertiginoso y rápido en su descenso, mientras que un camino cuesta arriba es lento y fructífero en su asenso. En este duro trayecto la fuerza de la sangre y la marca del masón son inmanentes de aquello que esta vivo y de aquello que es indeleble.

Es tiempo de beber el cáliz misterioso del agua dulce que se convierte en amarga, como es el sabor del camino inevitable de aquel que quiere convertirse en una piedra pulida. Aceptemos todos la amargura de la ignorancia como aceptamos la dulzura espiritual.

Sea hecha la luz como premio del esfuerzo, que la apariencia de separación entre lo vivo y lo muerto desaparezca, que los hermanos se reencuentren en un fraternal abraso. Mi reflexión final es que cada hombre define lo que hace y lo que deja de hacer, esa es la manifestación más clara de su naturaleza interior y de las decisiones que está dispuesto a sostener.

Que resuenen en los pensamientos de todos los masones la sabiduría, la fuerza y la belleza, como reflejo de la alegría, la humildad y la fe. Que se corrijan todos los excesos de apreciación y de interpretación.

J. A. A.·.M.·.

MASONERÍA: Mi experiencia: INICIACION MASONICA.

La palabra "iniciación" aparece en la masonería en los últimos años del siglo XVIII, cuando codificaron prácticas iniciáticas de antiguas religiones, entre las que preponderaba la egipcia.

Ello prueba -una vez más- que la masonería actual, es un puzzle montado con piezas de aquí y allá.
Y aún cuando en parte, ya ha quedado escrito a lo largo de este blog, explicitaré ahora mi opinión sobre la iniciación masónica.

Aquellos interesados en el tema, y que lo han estudiado en profundidad, conocen que el masonismo actual, carece de conocimientos susceptibles de ser transmitidos, algo que es palpable para quien pertenece o ha pertenecido a ésa organización.

Más aún, los eruditos en la materia así lo tienen publicado, tal es el caso de Juan Carlos Daza en su Diccionario de la Francmasonería, quien al comentar la entrada iniciación, dice:

"Estudiando las diferentes culturas y tradiciones, nos damos cuenta de que la iniciación como tal no existe ya de forma real y tradicional, sino que ciertos grupos tratan de mantener vivo el sentido esotérico de algunos legados".

Ese es el caso específico de la masonería, que "trata de mantener vivo el sentido esotérico de un legado", que desde luego, ni tan siquiera recibió : simplemente inventó su propio legado, al apropiarse de la ceremonia en la que los aprendices de los maestros canteros del gótico, demostraban su pericia en la ejecución de los trabajos de cantería habituales en dicha profesión, con lo cual superaban su periodo de aprendizaje.

Pues bien, ese momento de inflexión en la vida de los citados aprendices, fue sobredimensionado, ensalzado, enaltecido y glorificado por los masones, para sobre él diseñar una organización (recuerdo a los lectores que la masonería tiene partida de nacimiento), que vende aquello que no tiene, ni nunca ha tenido; es decir, tradición iniciática.

Tradición que por otra parte, no son capaces de explicitar en qué consiste; he ahí, lo que podríamos denominar como publicidad engañosa.

Para justificar ese pretendido conocimiento -al mismo tiempo que disfrazan su carencia-, utilizan un lenguaje alegórico, que se presta a multitud de interpretaciones, confusión que realzan con la puesta en escena de sus rituales o psicodramas.

Es un hecho que en la antigüedad, el conocimiento que poseía la humanidad, perduraba inalterable durante centurias y décadas, por lo que quizás tendrían algún sentido ciertos ritos iniciáticos de acceso a ése conocimiento (el que fuere).

Sin embargo, en nuestros días, los nuevos conocimientos se acumulan de forma vertiginosa casi diariamente, y con la misma frecuencia hemos de adquirir nuevas actitudes y aptitudes que nos permitan seguir viviendo plenamente en nuestra Sociedad.

Es decir, las iniciaciones a nuevos conocimientos (técnicos, medioambientales, políticos, sociales, etc.) se producen con tal celeridad, que sería ridículo realizar en cada caso, algún tipo de ritual que "certificara" el conocimiento adquirido, aún cuando en estos casos, ése conocimiento es real.

La masonería con su discurso retórico, induce subliminalmente a quienes lo escuchan, para que crean que su iniciación facilita el "ticket de entrada" a la comunicación individual con supuestos estados mentales superiores, así como el acceso a antiguas doctrinas esotéricas.

Es decir, si atendemos a esos discursos sobre los "beneficios" y "transformación personal", que comporta la iniciación masónica, es fácil advertir que sus pretensiones -nunca admitidas, aún cuando sí implícitas- inducen a relacionar, como antes decía, esa iniciación con la obtención de determinados "poderes", pretensión que remite necesariamente a la magia, que como es bien sabido, es una práctica en la que la obtención de resultados, está en relación causal con que se practiquen correctamente técnicas rituales específicas, preparando de esa manera al nuevo adepto, para el momento en que le adoctrinen sobre el GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO, denominación claramente religiosa, si atendemos a que la religión ímplica la creencia en fuerzas o seres sobrenaturales.

Pues bien, esa es la gran falacia del masonería. También, su absurda pretensión de seguir denominando como "iniciación", lo que simplemente es "admisión" en un grupo humano que realmente no tienen ninguna proyección en la Sociedad, ya que no le es posible explicitar cual es su contribución (intelectual, social, política, etc. etc.) a dicha sociedad.

¿Para qué entonces continuar utilizando el eufemismo de "iniciación" por admisión?.

Es decir, todos los trámites -los describo al final- y rituales para la admisión en la masonería, están diseñados para que el aspirante se someta a Otros, aceptando acríticamente las normas creadas por esos Otros, algo que es muy valorado por algunos aspirantes a masón, ya que renuncian voluntariamente a la propia independencia de criterio, sometiénsode así a los desvarios metafísicos de sus "maestros masones", postura personal que indudablemente resulta muy cómoda, ya que se renuncia a pensar por sí mismos.
En definitiva, la función de la "iniciación" masónica es simplemente, la de dejar constancia de la pertenencia al grupo, así como la de adherirse a sus normas, dogmas y ritos. Obviamente, como todos los "contratos de adhesión", en un primer momento lo tomas o lo dejas. Posteriormente, cuando analizas las "cláusulas", surgen las discrepancias, al constatar sus normas caducas, ritos cuasi cómicos y dogmas mantenidos contra viento y marea.

Al aceptar ése contrato de adhesión, la masonería se encarga de decirte alto y claro, que:

La iniciación masónica es un acceso reglado a un grupo humano, que detenta un conocimiento específico para ayudar al ser humano a un encuentro consigo mismo, que le permita replantear su proyecto vital, desde instancias más originales y congruentes.

Obviamente nos están diciendo explícitamente a los no masones, que nuestro proyecto vital es una imitación (¿de qué?) e incongruente.

Patético que una doctrina, en éste caso la masónica, para venderse a sí misma, necesite denigrar a los que no son masones, relegándolos al status de personas sin proyecto vital ó como decimos por aquí abajo "desnortados" vitalmente. ¡¡¡Vds. señores masones, son únicos haciendo amigos!!!.

Hasta aquí mi refutación de la llamada -por los masones- iniciación masónica.

De como la "adornan" con piedras esparcidas por el suelo para que tropiece el nuevo miembro, los golpes en el mismo suelo con objetos metálicos para asustarle, así como la fuente de calor que le aproximan (sin dañarle) y las otras chiquilladas a que le someten, están archipublicadas minuciosa y detalladamente por los mismos masones, por lo que entiendo que no merece mayor atención por mi parte.

Trámites para la admisión en el masonismo:

El proceso para la admisión del que solicita ingresar en la masonería, se inicia con una primera entrevista, que realiza el maestro masón que haya designado la logia a tal fin; en dicha entrevista se le pregunta al candidato, de una forma general, por sus motivaciones para ingresar en la masonería, intenciones, y qué sabe y como ha tenido noticias de la existencia de la masonería.

Ese maestro masón presenta a la logia un informe con su opinión y recomendación; sí ambos son favorables y la logia lo decide así, se concierta una segunda entrevista. En ella, otro maestro realizará otra entrevista más extensa, en el curso de la cual los "aplomadores" (así denominan a los maestros que realizan las entrevistas) suelen utilizar el siguiente cuestionario, con ligeras variantes.

El pasado:

* Origen familiar, ascendientes (profesiones y edades de estos, así como otros datos que el entrevistado pueda considerar significativo sobre los mismos).

* Colegios desde su primera escolarización.

* Nivel máximo de estudios alcanzado.

* Edad, lugar de nacimiento.

El presente:

* Situación familiar actual; en su caso, ocupación de su compañera, numero de hijos, estudios y profesiones de estos.

* Profesión del solicitante.

* Autoevaluación de éste, sobre las posibilidades reales (familiares, económicas, laborales, mentales e ideológicas) que tiene para emprender su carrera masónica.

* Ocupaciones fuera del trabajo: deportes, partidos políticos, ONGs, sindicalismo y asociaciones a las que pertenece o ha pertenecido. Diversiones que prefiere. Relaciones sociales.

* Sentimientos religiones. Corrientes filosóficas que prefiere. Concepciones económicas y sociales.

* Postura ante los problemas de nuestro tiempo: terrorismo, justicia, inmigración, racismo, juventud, seguridad ciudadana, globalización, droga, hambre, feminismo, educación, etc.

* Tendencia política.

* Opinión que tiene el profano de sí mismo.

El futuro:

* Objetivos en la vida. Ambiciones. Esperanza de futuro.

Masonería:

* Beneficiones morales y espirituales que espera de su pertenencia a la masonería. (Dan por hecho que se alcanzan)

* Que puede aportar él a la masonería.

* Que cosas o ventajas espera conseguir en la masonería y que está dispuesto a hacer para ello.

El informe de ésa entrevista es presentado también a la logia, en cuyo momento cualquiera de sus miembros puede preguntar al aplomador, sobre alguna de las cuestiones que éste haya presentado. Si la logia accede, se concreta una tercera y última entrevista.

En la misma, otro maestro distinto, y desde otros supuestos, intentará indagar en temas como moralidad, actitud ante la vida, equilibrio psíquico y posibles adicciones (si se le hubieren detectado), así como sobre la socialización. Además en esta última entrevista, el entrevistador responderá a todas las aclaraciones que le pida el candidato, informándole ampliamente.

Si esta entrevista resulta favorable, se le indicará al solicitante la fecha en la que será admitido en la masonería y, en la que se realizará el docudrama del neófito, que quizás (al menos algunos, se sienten tan "formidables" y "poderosos") se imaginen ser similares al personaje de la fotografía.